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El aguante del hincha argentino y la perspectiva de América Latina

El aguante del hincha argentino y la perspectiva de América Latina

Los grandes torneos deportivos van mucho más allá del resultado final; se convierten en espejos socioculturales que condensan emociones, valores y tensiones colectivas. Con el objetivo de reconstruir el camino de la Selección Argentina hacia la final del Mundial 2026, la consultora Trendsity, en alianza con Listening247 y la plataforma Insights-to-Action DataVinci, examinó 105.185 publicaciones en Instagram, X, TikTok y Facebook (64.033 desde Argentina y 41.152 del resto de América Latina) entre el 3 y el 16 de julio de 2026. Los datos revelan un fenómeno que trasciende la simple fe en la victoria: se trata de ilusión, una mezcla de deseo y esperanza que sostiene el vínculo con el equipo incluso en los momentos más tensos.

Un apoyo que no flaquea

infografia
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En Argentina, cada partido se vive como una final: se sufre de principio a fin, pero el aliento nunca cesa. La conversación digital alcanza picos de emoción en cada encuentro, aunque algunos son más angustiantes que otros. Lo que muestran los datos es que ese fervor no depende del marcador: el sentimiento neto argentino –la diferencia entre comentarios positivos y negativos– se mantuvo alto y estable en torno a +61 puntos netos durante todo el torneo. Sin embargo, dentro de cada partido se produce una auténtica montaña rusa emocional: se pasa del “modo guerra” inicial a la agonía de los minutos finales y la euforia en cada remontada.

De un encuentro a otro, la pasión no oscila: permanece intacta. Después del partido contra Suiza, el sentimiento total positivo subió a 79% y el negativo cayó a solo 4%, no porque faltara tensión, sino porque los hinchas ya habían internalizado el sufrimiento como parte del viaje. El apoyo a la Albiceleste para la siguiente instancia –una semifinal contra Inglaterra– era más fuerte que el mal rato vivido. No en vano, la “Scaloneta” pasó a llamarse, en tono de humor, la “infartoneta”: un apodo y una catarata de memes para un equipo que gana sufriendo y que, partido a partido, hace latir fuerte a sus seguidores.

Mariela Mociulsky es CEO de Trendsity
Mariela Mociulsky es CEO de Trendsity

Sobre esa base emocional se despliega un repertorio simbólico: cábalas, supersticiones, el clásico “anulo mufa”, la fórmula “Elijo creer” e incluso el hallazgo de coincidencias y estadísticas premonitorias. Más que fe ciega, estos rituales funcionan como una ilusión de control: una manera de sentir que se puede incidir sobre aquello que, en rigor, no depende de uno. El hincha aporta su grano de arena a un equipo que le da alegrías y también algún susto pasajero.

El aguante argentino es incondicional. Más allá de lo que ocurra dentro del partido –el sufrimiento, los minutos de agonía y las remontadas– el sentimiento global nunca cae. La hinchada argentina no acompaña si gana: acompaña siempre. Los datos muestran un sentimiento neto de +61 sostenido a lo largo de todo el torneo, sin importar el resultado parcial ni la tensión del marcador.

Argentina sostuvo su ilusión todo el torneo, con un pico en cada partido. Latinoamérica, seducida ante Messi gradualmente sobre los últimos partidos, la brecha entre el sentir argentino y latinoamericano se acorta (zona gris) (Trendsity)
Argentina sostuvo su ilusión todo el torneo, con un pico en cada partido. Latinoamérica, seducida ante Messi gradualmente sobre los últimos partidos, la brecha entre el sentir argentino y latinoamericano se acorta (zona gris)Fuente: Trendsity

De la sospecha a la admiración regional

El contraste con la mirada regional resulta revelador y dinámico. En la antesala de la semifinal, una columna describía una América Latina “cautivada y conflictuada”: fascinada con la Albiceleste pero atravesada por sospechas de favoritismo. Los datos del torneo completo permiten ver cómo evolucionó esa tensión. En promedio, la conversación regional fue más dividida que la local, con un sentimiento neto de +29, alta neutralidad y suspicacia, pero su recorrido cuenta la verdadera historia. El pico de entusiasmo llegó temprano, en los 16avos de final ante Cabo Verde: antes de que se instalara la sospecha, la región miraba con pura admiración, impulsada por un nuevo gol de Messi. Esa luna de miel se quebró en el cruce más polémico, ante Egipto: el partido más cuestionado en la región por un supuesto favoritismo del VAR y de la FIFA –incluido Infantino– hacia Argentina, que disparó etiquetas como “VARgentina” y “ArgenFIFA”.

Allí la negatividad regional trepó al 38,7% y el sentimiento neto se hundió incluso por debajo de cero. A partir de ese punto, con cada victoria la desconfianza cedió y la admiración volvió a crecer: la negatividad tocó su mínimo en la semifinal (apenas 9,2%) y el sentimiento neto se recuperó hasta +44 en el cierre. La brecha con la pasión argentina, que se había ensanchado a más de 60 puntos tras Egipto, se achicó en el tramo final: la región, de a poco, se rinde ante Messi y su equipo. En resumen, los hinchas latinoamericanos llegaron al Mundial con recelo y se van seducidos. La desconfianza inicial, alimentada por la polémica del partido con Egipto y un pico de negatividad regional del 38,7%, fue cediendo ante la épica del equipo y la figura de Messi. América Latina termina el Mundial con apenas 9,2% de sentimiento negativo hacia la Albiceleste: menos que con el que empezó.

La negatividad regional trepó tras el polémico triunfo ante Egipto (38,7%) y cayó a su mínimo en la semifinal (9,2%) (Trandsety)
La negatividad regional trepó tras el polémico triunfo ante Egipto (38,7%) y cayó a su mínimo en la semifinal (9,2%)Fuente: Trandsety

Qué elogia y qué critica la región

El análisis de tópicos ordena el debate. La conversación positiva se concentra en el fútbol y la épica: Messi, la “mística argentina”, Scaloni, la chance de un bicampeonato y el orgullo de ver al “último latinoamericano” en carrera. Detrás de esos tópicos asoman valores compartidos: la identidad regional, la creencia casi mística como forma de cohesión y el humor –los memes– como manera tan argentina de tramitar la tensión. La conversación negativa, en cambio, casi no discute el juego: gira en torno a la FIFA, Gianni Infantino, el VAR y el arbitraje, con el clásico “cualquiera menos Argentina”. La crítica externa no cuestiona el mérito deportivo, sino la legitimidad institucional del torneo. Mientras afuera persiste cierto recelo por una supuesta favorabilidad de la FIFA, dentro de Argentina ese debate fue marginal: la energía se concentró en el equipo y en la ilusión.

Cuando la región elogia, habla de fútbol y épica; cuando critica, apunta a la FIFA y al arbitraje, no al mérito del equipo (Trandsety)
Cuando la región elogia, habla de fútbol y épica; cuando critica, apunta a la FIFA y al arbitraje, no al mérito del equipoFuente: Trandsety

Marcas que se suben a la ola

Ese fervor no pasó inadvertido para las marcas, que leyeron la conversación y activaron el marketing en tiempo real. En la previa de la semifinal, varias compañías “desanglicanizaron” su comunicación como gesto de apoyo:

  • Easy se rebautizó “Fácil” y renombró sus productos: el freezer pasó a ser el electrodoméstico “para las figuritas rivales”.
  • La cadena Dean & Dennys se llamó por unas horas “Diego y Lionel”.
  • Uber “suspendió” los viajes a destinos con nombres en inglés.
  • Plusbelle prohibió las palabras en inglés en sus etiquetas.
  • Netflix intervino su cartel de Libertador (“si no fuera un cartel, saltaría para no ser inglés”).
  • Marolio capitalizó su origen con un “no tenemos nada que traducir”.

Más que oportunismo, fue una lectura fina del clima emocional: las marcas entendieron que sumarse a la ilusión colectiva, con humor y códigos locales, es hoy una forma de pertenecer.

Más que un torneo

Leídos en conjunto, los datos describen algo más que una campaña deportiva: describen un ejercicio de identidad colectiva. Lo que sostiene la conversación no es únicamente la fe en ganar, sino la ilusión de seguir soñando y de que ese sueño, encarnado en Messi, se estire un Mundial más. Este domingo, ante España, la Argentina volverá a comprobar que, en tiempos de fragmentación, el fútbol sigue siendo uno de los pocos relatos capaces de reunir a una sociedad entera detrás de un mismo deseo.

Este análisis fue elaborado por la CEO de Trendsity. Metodología: análisis de Trendsity, en alianza con Listening247 y la plataforma Insights-to-Action DataVinci, sobre 105.185 publicaciones en Instagram, X, TikTok y Facebook (64.033 desde Argentina; 41.152 del resto de América Latina), del 3 al 16 de julio de 2026. Sentimiento neto = % positivo − % negativo.

Fuente: Infobae