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El 43% de playas italianas son privadas: hasta 600€/día

El 43% de playas italianas son privadas: hasta 600€/día

Visitar una playa italiana en pleno agosto puede implicar atravesar un torniquete y desembolsar 7,50 euros solo para pisar la arena. Esta realidad la viven cada temporada miles de turistas y residentes en el litoral del país. De acuerdo con el último informe de Legambiente (LEG), la principal organización ambiental italiana, el 43% de las costas arenosas está controlado por establecimientos privados. Para quienes planean vacaciones en estas zonas, la ecuación es clara y costosa: en los destinos más populares, mojarse los pies sin pagar resulta prácticamente imposible.

Italia cuenta con 12.166 concesiones para los llamados lidos, que funcionan como balnearios organizados: ofrecen tumbonas, sombrillas, duchas, baños, y a veces restaurante, bar o actividades recreativas. Todo tiene un precio. El gobierno italiano maneja una cifra diferente y sostiene que solo el 33% de la costa está bajo concesión, pero LEG advierte que ese cálculo incluye tramos rocosos, zonas inaccesibles e infraestructuras portuarias que distorsionan la realidad. Cuando el análisis se centra en áreas efectivamente bañables, el porcentaje se dispara.

Precios que escalan hasta los 600 euros

Según un estudio de la asociación de consumidores ADOC, alquilar una sombrilla y dos tumbonas por una semana cuesta en promedio 250 euros, con una tarifa diaria de unos 37 euros. Una familia de cuatro personas puede gastar entre 90 y 120 euros al día con lo básico, y superar los 600 euros en destinos de lujo. El turista Enzo Guerra lo experimentó en primera persona en un lido de Noli, Liguria: le pidieron 100 euros por dos tumbonas y una sombrilla; tras quejarse, el precio bajó a 80. Lo que más le sorprendió fue un cartel que cobraba un euro por rellenar una botella de agua, imagen que publicó en redes sociales, según recoge Il Fatto Quotidiano.

Además de los precios, existen prácticas que varios organismos de consumidores califican de ilegales. Muchos establecimientos prohíben llevar comida y agua del exterior para obligar a consumir en sus instalaciones, llegando incluso a negar el calentamiento de papillas para bebés. Otros añaden “costes de servicio digitales” de entre 15 y 40 euros en las reservas online. Según el Código del Consumidor italiano, estas prácticas son denunciables ante la policía local.

Una vista de dron muestra una estrecha zona de libre acceso entre dos lidos privados en una playa italiana. (REUTERS/Yara Nardi)

La legislación italiana establece que el acceso al mar y a la orilla debe ser gratuito para cualquier ciudadano, incluso en zonas con concesión privada. Lo que los lidos pueden cobrar son sus servicios: tumbonas, sombrillas, duchas y baños. Sin embargo, la brecha entre la ley y la realidad es amplia, con establecimientos que cobran entrada solo para acceder a la arena.

¿Dónde se puede acceder al mar sin pagar?

Elisabetta Gallo, activista de la Coordinación Nacional Mares Libres, explicó a Reuters que

“Las playas públicas quedan relegadas a los lugares menos deseables: zonas rocosas, tramos junto a desagües”

. Su colega Simonetta Gazzella agregó a la misma agencia:

“Los fines de semana, todas las calas y playas gratuitas están abarrotadas porque no todo el mundo puede permitirse gastar una cantidad considerable en un lido”

.

La oferta gratuita de mayor calidad y extensión se encuentra en el sur y las islas. En Sicilia, Cerdeña, Friuli-Venecia Julia y Molise, menos del 20% de la costa tiene establecimientos de pago. Muchos de esos tramos están protegidos como reservas naturales, lo que ha impedido históricamente su concesión.

El trasfondo político del conflicto sigue sin resolverse. La Unión Europea (UE) presiona a Italia para que implemente un sistema más transparente en la adjudicación de concesiones de playa, un negocio que mueve miles de millones de euros cada temporada. El gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni aprobó en 2024 una ley que permite mantener las licencias existentes hasta septiembre de 2027, con posibilidad de prórroga hasta marzo de 2028. En localidades como Santa Severa y Santa Marinella, los ayuntamientos reasignaron concesiones hasta 2033 a los operadores ya establecidos al no presentarse otros candidatos.

Fuente: Infobae