
La reconocida desarrolladora y editora de videojuegos Electronic Arts (EA) ha oficializado su salida de la bolsa de valores para convertirse en una compañía de capital privado. La transacción, que se anunció en septiembre del año pasado, marca el inicio de una nueva etapa bajo el control mayoritario del fondo soberano saudí PIF (Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí), con la promesa de impulsar fuertes inversiones e innovación en el sector del entretenimiento interactivo.
En septiembre de 2025, EA reveló que un grupo de inversores liderado por el PIF, junto con Silver Lake y Affinity Partners, adquiriría la compañía en un acuerdo valorado en 55.000 millones de dólares (aproximadamente 46.810 millones de euros al tipo de cambio actual).
Este martes, la empresa confirmó que el acuerdo se ha cerrado de manera exitosa. Según reportó The Wall Street Journal, el PIF será el accionista mayoritario con exactamente el 93,4% de la nueva empresa. Además, el pacto incluye 20.000 millones de dólares en financiación mediante deuda.
El CEO de EA, Andrew Wilson, se mostró optimista en un mensaje dirigido a su equipo y publicado en un comunicado oficial.
“Al comenzar este nuevo capítulo, me siento más optimista que nunca por todo lo que seremos capaces de crear juntos. Las oportunidades que se avecinan son extraordinarias y cobrarán vida gracias a nuestra creatividad, ambición y confianza en lo que es posible”, afirmó Wilson.
En los últimos años, EA se ha consolidado como uno de los gigantes de la industria de los videojuegos, con franquicias insignia como Battlefield (cuya última entrega, Battlefield 6, se lanzó recientemente), sus títulos deportivos que cuentan con millones de seguidores a nivel global —EA Sports FC y Madden NFL—, y el popular simulador de vida Los Sims.
Con esta operación financiera, se espera que EA siga la tendencia de la industria y apueste por lanzamientos comerciales seguros, según valoró el medio especializado The Verge. Ejemplos de esta estrategia son Ubisoft, centrada ahora en franquicias como Assassin’s Creed, Far Cry y Rainbow Six; o Xbox, que además de apostar fuerte por Fallout, busca convertir a Minecraft en la principal plataforma mundial para creadores.
El acuerdo de EA se suma a otras megaoperaciones en el sector, como la compra de Activision Blizzard por parte de Microsoft por 68.700 millones de dólares, y la adquisición de ZeniMax Media (matriz de Bethesda Softworks, dueña de The Elder Scrolls).
Wilson subrayó que esta venta “reconoce a las personas extraordinarias cuya creatividad, ambición y pasión han convertido a EA en una de las compañías de entretenimiento interactivo líderes en el mundo”.
“Iniciamos esta nueva etapa desde una posición de fortaleza, con socios que comparten nuestra visión y ambición. Juntos, invertiremos con audacia, aceleraremos la innovación y crearemos la próxima generación de juegos y experiencias para los cientos de millones de jugadores y fans que nos inspiran cada día”, sentenció el ejecutivo.
Una vez completada la transacción, los accionistas de EA recibirán 210 dólares (aproximadamente 182 euros) en efectivo por cada acción ordinaria que poseían al cierre de la operación. Las acciones ordinarias de EA han dejado de cotizar y serán eliminadas de la bolsa NASDAQ.
Fuente: Infobae
