
Caracas.– En un hecho que incrementa la tensión política en Venezuela, Diosdado Cabello, uno de los principales dirigentes del chavismo y actual vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), apareció la noche de este lunes en cadena nacional, acompañado por integrantes de la Fuerza Pública.
Cabello se presentó vestido con chaleco táctico y casco militar, una imagen poco habitual en alocuciones oficiales, que proyectó un escenario de alta confrontación y reforzó la percepción de un contexto de crisis.
Su intervención se produjo horas después de que el expresidente estadounidense Donald Trump afirmara públicamente la supuesta captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, versión que hasta el momento no cuenta con confirmación oficial independiente.
Desde Caracas, y en medio de un clima marcado por la incertidumbre, Cabello intentó transmitir un mensaje de control institucional y calma a la población.
Sin embargo, su discurso fue contundente al rechazar de manera absoluta la narrativa difundida desde Estados Unidos, calificando la presunta detención del mandatario venezolano como un “acto terrorista” ejecutado por agentes extranjeros.
El dirigente oficialista denunció además una grave violación a la soberanía nacional, señalando que Venezuela no reconoce ninguna acción realizada fuera del marco del derecho internacional ni de sus instituciones legítimas.
Afirmó que el Estado venezolano se mantiene en funcionamiento y que las fuerzas de seguridad permanecen leales al gobierno bolivariano.
La puesta en escena, con Cabello utilizando indumentaria militar y rodeado de efectivos armados, fue interpretada por analistas como una señal política dirigida tanto al ámbito interno como a la comunidad internacional, en respuesta directa a la versión difundida desde Washington, que habla de un “nuevo amanecer” para Venezuela.
Mientras tanto, la comunidad internacional y distintos gobiernos de la región observan con atención el desarrollo de los acontecimientos, a la espera de informaciones verificables y pronunciamientos oficiales que permitan aclarar la situación real del liderazgo venezolano.
El escenario continúa en evolución y, hasta el momento, no existe confirmación independiente que respalde la supuesta operación anunciada por Donald Trump, lo que mantiene el caso en un estado de alta expectativa y tensión geopolítica.
