
El Poder Ejecutivo emitirá en los próximos días un decreto presidencial destinado a regular el desarrollo, la adquisición y la implementación de la Inteligencia Artificial (IA) en el sector público.
El anuncio lo hizo la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, durante la apertura de la Tercera Cumbre Ministerial sobre la Ética de la IA en América Latina y el Caribe desarrollada en Santo Domingo durante dos días con expertos de más de 20 países.
En este foro internacional el país asumió la presidencia pro tempore del mecanismo regional.
“Con esta normativa presidencial, seremos de los primeros en la región en regular el desarrollo de la IA en el sector público sobre la base de un código de ética co-creado con todos los sectores de la vida nacional”, enfatizó Raquel Peña.
Destacó que el decreto responderá a la necesidad de poner la innovación tecnológica al estricto servicio y protección de los ciudadanos.
“Esta edición es la cumbre con la mayor participación de países desde su creación, lo que refleja el compromiso de nuestra región con la construcción de una inteligencia artificial más ética, pero también más responsable y al servicio de las personas”.
La pieza jurídica se sustentará en el nuevo Código de Ética de la Inteligencia Artificial, un instrumento técnico coordinado de manera conjunta por la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (Ogtic) y la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (Digeig). El proceso de redacción integró aportes de academias, organizaciones de la sociedad civil y el sector empresarial.
Enfoque humano y liderazgo regional
El acto formal de apertura estuvo encabezado por la vicepresidenta de la República, quien ratificó ante los ministros y delegados de más de 20 países el compromiso inquebrantable del Estado con el desarrollo tecnológico ordenado.
Por su parte, Edgar Batista, director general de la Ogtic, puntualizó que la posición de liderazgo que asume el país en esta cumbre internacional consolida el rol de la República Dominicana no solo como un consumidor o integrador de tecnología en sus servicios públicos, sino como un diseñador clave de los estándares de gobernanza que regirán en América Latina.
“La República Dominicana reafirma su compromiso de participar activamente en esta agenda, no solo como un país que integra la inteligencia artificial en sus servicios públicos, sino como un actor que contribuye a la construcción de estándares regionales de gobernanza digital”.
Análisis de amenazas y desafíos estructurales
Pese al optimismo gubernamental respecto a la optimización de los servicios estatales, las autoridades técnicas de las mesas sectoriales han tipificado una serie de amenazas que el próximo decreto busca mitigar de forma perentoria.
Entre los desafíos de mayor urgencia se encuentra el impacto de estas herramientas en el ecosistema informativo nacional.
Los expertos identificaron como un riesgo para la estabilidad democrática la proliferación de desinformación y noticias falsas mediante tecnologías automatizadas en el periodismo digital.
En materia de seguridad tecnológica, la cumbre puso de relieve la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas del Estado frente a ataques cibernéticos y brechas de seguridad potenciadas por algoritmos maliciosos.
Creaciones periodísticas con IA
Ante este escenario, el marco regulatorio proyectado priorizará el robustecimiento de los escudos digitales institucionales y definirá directrices estrictas sobre la gobernanza de datos personales.
Esta medida busca asegurar la privacidad, el correcto almacenamiento y la transferencia de la información sensible de la población que es manejada por las distintas dependencias gubernamentales.
Los analistas abordaron la brecha del conocimiento y la necesidad de alcanzar una soberanía algorítmica en el mediano plazo.
Las delegaciones coincidieron en que el desarrollo tecnológico local no debe depender exclusivamente de plataformas importadas y carentes de fiscalización interna. Por tal razón, la estrategia estatal contemplará también incentivos para fortalecer el criterio en el desarrollo de códigos propios y potenciar las capacidades tecnológicas y de programación de la juventud dominicana.
La cumbre, que cuenta con el respaldo técnico y financiero de la Unesco y del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, concluirá con la firma de la Declaración de Santo Domingo.
