
Daniela Darcourt se manifestó finalmente a través de sus redes oficiales de TikTok e Instagram, casi una semana después del suceso que la involucró en el festival Perú Salsa All Stars II, realizado el 28 de julio en el Olympic Arena de Badalona, Barcelona. La intérprete peruana fue retirada del escenario mientras cantaba Adiós amor, un momento que se volvió viral y generó críticas tanto hacia ella como hacia los organizadores.
En el video publicado, Darcourt reconoció que no deseaba grabarlo, pero explicó que lo hizo por la cantidad de versiones que consideró falsas que circularon.
“No quería hacer este video, pero a lo largo de estos días se han venido suscitando y diciendo muchas cosas sobre mí, mi equipo y mi trabajo en la escena, y me veo obligada a hacerlo”, detalló.
Una gira llena de inconvenientes
La cantante relató que estuvo fuera de Perú desde el 8 de julio, pero que se reunió con sus compañeros y equipo recién el 23 en París. A partir de allí comenzaron cinco presentaciones en España, Francia e Italia, y los problemas surgieron rápidamente. “Mi equipo y yo, Daniela Darcourt, desde el primer momento no lo pasamos tan bien que digamos”, afirmó.
Como primer ejemplo del caos que atribuye a la productora, mencionó la única prueba de sonido a la que asistió: llegó puntual y esperó aproximadamente hora y media sentada mientras terminaban de preparar el equipo antes de ensayar con su banda.
“A lo largo de los días se suscitaron muchísimas más cosas, desorganizaciones y demás, que no dependían en lo absoluto de mí, sino al cien por ciento y netamente a la productora que me contrató”, señaló.
Darcourt indicó que posee mensajes, llamadas y audios que desmienten las versiones difundidas sobre ella. Sin embargo, fue prudente respecto a su defensa: “Si algo he aprendido a lo largo de todos estos años es que mientras más intentas defenderte, peor quedas”.

Las disculpas del dueño de la productora
Uno de los puntos más concretos de su declaración fue la exhibición de conversaciones con Alex Rojas, identificado como dueño de la productora contratante. Según Darcourt, Rojas le pidió disculpas en varias ocasiones: primero, por un comentario que un miembro de su equipo de producción publicó en TikTok; luego, en un mensaje directo: “No, mami, te pido disculpas”. La artista respondió en ambos casos que no se preocupara y que todo era parte de la logística. También mostró mensajes donde consultaba horarios, confirmaba su hora de subida al escenario y solicitaba los itinerarios de vuelos que, según ella, nunca recibieron con anticipación.
“¿Ustedes creen que si yo hubiera sido realmente responsable de muchas de las cosas que dicen, tuviera mensajes de la misma productora, incluso del mismo dueño de la productora, pidiéndome disculpas?”, preguntó.
Roma y Barcelona: dos noches, dos versiones
Sobre la presentación en Roma —donde no se presentó—, Darcourt fue breve pero contundente: dijo que contaba con “un aval muy grande” para no asistir a las ciudades restantes, pero decidió seguir la gira por respeto al público. “Compañeros, recuerden que yo no subí ni quince ni diez minutos. En Roma, yo no me presenté. Aun así, teniendo un aval muy grande, muy grande para no presentarme en las demás ciudades, decidí terminar por respeto al público, que es al final del día lo que más me importa”, afirmó.
Respecto a los colegas que en días previos la calificaron de egocéntrica o poco empática, la artista no los mencionó, pero fue directa: “Lamento muchísimo haberme tenido que encontrar con comentarios, mensajes e incluso videos de compañeros con los que he podido compartir a lo largo de esos días, intentando dejarme ver a mí como una persona egocéntrica, poco empática e incluso no razonable para solucionar las cosas. Lo que más me apena es que quieran direccionar ahora todo y revertirlo hacia mí al verse expuestos por la misma gente”.
El límite del respeto
Darcourt diferenció entre las críticas hacia su persona y las que considera ataques a su trabajo. “A mí, como Daniela persona, pueden decirme todo lo que quieran. Pero en el momento en el que cruzan la línea muy delgada del respeto hacia mi escenario, mi trabajo y el trabajo de mi gente, cruzan una línea de falta de respeto muy grande, al menos para mí”, dijo.
Cerró su mensaje con un llamado que trasciende el incidente: “Ojalá en un tiempo no muy lejano el músico peruano no tenga que pasar por este tipo de faltas de respeto para que se nos haga respetar realmente. Que un avión privado, una movilidad de una marca conocida o un hotel frente al mar no nos deslumbre y nos quite el foco de lo que verdaderamente es más importante”.
Hasta el 3 de agosto, los organizadores del festival Perú Salsa All Stars II no habían emitido ningún comunicado oficial con su versión de los hechos ni ofrecido disculpas formales a los artistas o al público afectado.
Fuente: Infobae
