
Cuba atraviesa una de sus peores crisis energéticas de los últimos años, con apagones que en algunas zonas han superado las 20 horas diarias y, en determinados casos, se han extendido durante días. La situación responde a una combinación de déficit de generación, falta de combustible, averías y el deterioro de las plantas termoeléctricas.
La red eléctrica cubana depende en gran medida de centrales termoeléctricas antiguas, muchas de ellas construidas hace décadas y afectadas por falta de inversión y mantenimiento. Agencias de noticias señala que el envejecimiento de la infraestructura y la escasez de combustible han dejado al sistema especialmente vulnerable a fallas.
A esto se suma la dificultad para importar petróleo. El país caribeño ha dependido históricamente de suministros provenientes de países como Venezuela, mientras que las restricciones y dificultades para conseguir combustible han reducido aún más la capacidad de generación.
Durante un apagón nacional registrado en marzo, la generación llegó a situarse en unos 590 megavatios, frente a una capacidad efectiva normal cercana a los 2,000 MW.
Le recomendamos leer
- Cuba prevé apagones este jueves que dejarán sin corriente hasta un 68 % del país
El resultado es una brecha cada vez mayor entre demanda y capacidad disponible. En julio, EFE reportó que los cubanos podían disponer de apenas dos o tres horas de electricidad al día, mientras la Unión Eléctrica estimaba que hasta el 68 % del país podía quedar simultáneamente sin servicio.
Caída de la economía
La crisis también ha provocado consecuencias económicas y sociales en la Habana, como interrupciones en comercios, servicios públicos y actividades productivas, además de dificultades para conservar alimentos y enfrentar las altas temperaturas.
El Gobierno cubano sostiene que las sanciones estadounidenses y las restricciones para adquirir petróleo, piezas y otros insumos han agravado el problema. Sin embargo, especialistas citados por medios internacionales también señalan como causas estructurales la falta de inversión, el envejecimiento de las plantas y años de mantenimiento insuficiente.
Como respuesta, las autoridades han anunciado una mayor incorporación de energía solar, además de medidas para facilitar la importación y comercialización de combustibles.
Le recomendamos leer
- Los apagones en Cuba: “Sin luz, sin agua, y sin gas
Reporte de los apagones
Desde el 2024 la isla se encuentra sumida en una profunda crisis energética, en parte por un sistema energético profundamente obsoleto y sin las inversiones precisas durante décadas, una situación agravada desde enero por el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU..
La situación energética ha escalado a máximos en los últimos meses con siete apagones totales reportados en lo que va de 2026. Lo habitual es que los cortes por falta de capacidad de generación solo permitan suministrar unas tres horas máximas seguidas de energía en La Habana diariamente; mientras que en las provincias los apagones superan las 40 horas continuas.
