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Cuántos dólares le costaba a Sony fabricar un juego físico para PlayStation

Cuántos dólares le costaba a Sony fabricar un juego físico para PlayStation

El giro hacia lo digital en la industria de los videojuegos no responde únicamente a una estrategia comercial para impulsar las ventas en línea. Fabricar, distribuir y comercializar un disco físico representa un gasto significativo para las compañías, al punto de que una copia tangible puede generar menos ganancias que su equivalente digital.

De acuerdo con información recopilada por el periodista Stephen Totilo, del portal Game File, la producción en serie de un Blu-ray de doble capa para videojuegos tiene un costo estimado de entre 10 y 11 dólares por unidad. En un título que se lanza a 70 dólares, solo el disco supone aproximadamente el 15% del precio final.

A ese valor hay que sumarle otros gastos propios de la edición física: diseño e impresión de la carátula, transporte, almacenamiento y los márgenes que cobran las tiendas que venden los videojuegos.

Sony anunció el fin del formato físico de videojuegos. Solo saldrán al mercado hasta diciembre de 2027. EFE/Jacek Turczyk

El proceso detrás de un disco

El costo del Blu-ray es solo el primer paso en una cadena compleja que debe completarse para que un videojuego físico llegue al público.

Todo arranca cuando el editor notifica a Sony su intención de lanzar una versión en disco. Luego debe cerrar los acuerdos necesarios y someter el título al proceso de certificación que exige el fabricante de la consola.

Una vez superada esa etapa, comienza la preparación del producto tangible. Esto abarca el diseño de la carátula, la fabricación de los discos y la decisión sobre cuántas unidades producir.

Sony apostará por los juegos digitales debido a que representa el 80% de sus ventas. REUTERS/Andrew Kelly/File Photo

El volumen de producción es un factor determinante. Fabricar en grandes cantidades ayuda a reducir ciertos costos por unidad, pero también obliga al editor a correr el riesgo de generar más copias de las que realmente se venderán.

A diferencia de una descarga digital, cada ejemplar físico necesita materias primas, manufactura y transporte antes de llegar al comprador.

El impacto de los minoristas en el precio final

La distribución suma otro costo relevante. Según las fuentes consultadas por Totilo, las grandes cadenas minoristas pueden quedarse con entre el 15% y el 20% del precio de venta de un videojuego.

Esto implica que de los 70 dólares que paga un consumidor por un lanzamiento, el editor no recibe ese monto completo. Una parte se reparte entre los distintos actores que intervienen en la fabricación y comercialización del producto.

Especialistas dieron a conocer el precio fabricación y distribución de los juegos físicos en la actualidad. REUTERS/Issei Kato

El envío y el almacenamiento también tienen un peso considerable, sobre todo cuando se manejan grandes volúmenes de videojuegos. Las copias deben trasladarse desde las plantas de producción hasta los centros de distribución y, finalmente, a las tiendas.

Discos más pequeños, costos más bajos

El tipo de Blu-ray que se utiliza también influye en el costo. Los discos de una sola capa, con una capacidad cercana a los 25 GB, resultan más baratos que los de doble capa.

Sin embargo, optar por un medio de menor capacidad puede obligar a que ciertos archivos del juego tengan que descargarse después desde internet. Por eso, algunos lanzamientos físicos funcionan en la práctica como una mezcla de disco y contenido digital.

Esto demuestra que el formato físico no siempre incluye todos los archivos necesarios para ejecutar un videojuego.

Antes de sacar al mercado un disco de videojuego primero debe de ser aprobado por Sony para luego pasar a su fabricación y posterior desarrollo.

La ventaja económica de lo digital

Frente a estos gastos, las tiendas digitales aplican principalmente una comisión sobre cada venta. Plataformas como Steam o PlayStation Store pueden quedarse con cerca del 30% del precio, aunque las condiciones varían según el servicio y el acuerdo establecido.

A simple vista, esa comisión parece alta. No obstante, para un editor puede resultar más fácil de manejar que los costos fijos de fabricar y distribuir una copia física.

La diferencia es especialmente notoria para los videojuegos independientes o proyectos con volúmenes de venta más modestos. Mientras que un disco exige ser fabricado y enviado sin importar el éxito comercial del título, una copia digital no requiere producción física ni almacenamiento.

Por este motivo, la migración hacia las ventas digitales responde también a una cuestión financiera. Para los fabricantes y editores, eliminar parte de la cadena física puede reducir costos, simplificar la distribución y disminuir el peligro de producir unidades que luego no tengan comprador.

Fuente: Infobae