
El cerebro bilingüe emplea un mismo mecanismo neuronal para procesar dos idiomas, según una investigación de la Universidad de Nueva York (NYU). El estudio, que rastreó la actividad cerebral de hablantes de inglés y español con precisión de milisegundos, concluyó que el cerebro reutiliza un único sistema gramatical para ambas lenguas.
Durante años, los neurocientíficos se cuestionaron si las personas bilingües activaban regiones cerebrales distintas para cada idioma o si un sistema unificado gestionaba ambas lenguas. La respuesta no era sencilla: las lenguas pueden diferir en gramática, sonidos y estructura morfológica, es decir, la forma en que las palabras se modifican para expresar número, tiempo o género.
Un estudio publicado en Journal of Neuroscience revela que el cerebro no construye sistemas gramaticales separados para cada idioma, sino que reutiliza el mismo andamiaje neuronal sin importar la lengua que se esté procesando.

Metodología del estudio
Para llegar a esta conclusión, Esti Blanco-Elorrieta, profesora asistente de psicología y neurociencia en NYU, y Xuanyi “Jessica” Chen, estudiante doctoral de la misma universidad, reclutaron a 23 hablantes con alto dominio del inglés y el español.
Los participantes fueron sometidos a magnetoencefalografía, una técnica de neuroimagen no invasiva que mide los campos magnéticos generados por las señales eléctricas entre neuronas, con una resolución temporal de milisegundos.
Esa precisión permitió al equipo observar en tiempo real cómo el cerebro ejecuta las operaciones gramaticales mientras las personas hablan. La tarea consistía en producir formas gramaticales correctas: escuchar una palabra en singular, como “barco” o “boat”, y pronunciar su plural, “barcos” o “boats”.

El experimento incluyó también cognados, palabras de distintos idiomas que comparten significado, ortografía y pronunciación por tener un origen común, y pseudopalabras, como “paple”, que no pertenecen a ningún idioma real. Si el cerebro aplicaba las mismas reglas gramaticales incluso a palabras que nunca había procesado, ello significaría que el mecanismo opera de forma abstracta, con independencia del vocabulario almacenado.
Resultados de la actividad cerebral
Los resultados mostraron patrones de actividad cerebral prácticamente idénticos para ambos idiomas en cada prueba. El hecho de que los cognados no amplificaran esa coincidencia y de que las pseudopalabras tampoco la redujeran reforzó la interpretación.
“Eso dificulta explicar el efecto como un mero reflejo del vocabulario compartido y sugiere que el cerebro puede estar representando la operación gramatical en sí misma
Fuente: Infobae
