
Bruselas.– La Comisión Europea anunció este viernes su intención de endurecer las condiciones para la concesión de visados a ciudadanos rusos, tras recibir una contundente petición de once países europeos que denuncian la falta de uniformidad en la aplicación de las restricciones adoptadas desde el inicio de la guerra en Ucrania.
La iniciativa, liderada por Suecia y respaldada por República Checa, Dinamarca, Finlandia, Estonia, Islandia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Noruega y Polonia, critica la “fragmentación” existente entre los Estados miembros a la hora de conceder permisos de viaje a ciudadanos rusos.
En una carta enviada esta semana a la Comisión Europea, los once países consideran que la aplicación desigual de las directrices aprobadas en 2022 debilita la presión política sobre Moscú y transmite señales contradictorias en un momento en el que la Unión Europea busca mantener una postura firme frente a la invasión rusa de Ucrania.
“La fragmentación debilita nuestra capacidad de presión, mina la confianza pública y corre el riesgo de enviar señales contradictorias en un momento en el que se necesitan claridad y determinación”, señala el documento.
Los firmantes reclaman medidas más restrictivas y jurídicamente vinculantes, además de una supervisión más estricta y la publicación periódica de estadísticas sobre la expedición de visados a ciudadanos rusos.
Ante estas críticas, la Comisión Europea defendió las medidas adoptadas hasta ahora y recordó que el número de visados Schengen concedidos a ciudadanos rusos ha caído drásticamente desde el inicio de la guerra. Según Bruselas, se ha pasado de una media anual de cuatro millones de visados antes de la invasión a gran escala a aproximadamente medio millón en 2025.
“Restringir la expedición de visados a ciudadanos rusos ha sido una de las máximas prioridades de la Comisión desde el inicio mismo de la agresión rusa contra Ucrania en 2022. Hemos adoptado medidas sin precedentes y seguiremos haciéndolo”, afirmó el portavoz comunitario Markus Lammert.
Sin embargo, la polémica se centra especialmente en tres de los principales destinos turísticos de Europa: Francia, Italia y España. Estos países concentraron la mayor parte de los visados concedidos a ciudadanos rusos durante 2025.
Francia encabezó la lista con cerca de 180.000 visados expedidos, seguida de Italia con aproximadamente 160.000 y España con cerca de 100.000. Los tres países han quedado bajo el foco de las críticas por mantener abiertas importantes vías de acceso para turistas rusos pese al conflicto en Ucrania.
Los impulsores de la iniciativa consideran contradictorio que ciudadanos rusos continúen disfrutando de vacaciones en destinos europeos mientras la guerra sigue causando víctimas civiles en territorio ucraniano.
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“Ha resultado profundamente inquietante ver cómo un número creciente de turistas rusos disfruta de viajes de ocio en playas y destinos vacacionales europeos mientras misiles y drones siguen golpeando a civiles e infraestructuras civiles en Ucrania”, señala la carta.
No obstante, los detractores de la propuesta argumentan que las cifras responden principalmente al tamaño y la capacidad administrativa de los países más grandes, que tradicionalmente reciben un mayor volumen de solicitudes de visado. Además, sostienen que los responsables directos de la guerra ya están sujetos a sanciones específicas y que los permisos turísticos no comprometen la política común de la Unión Europea hacia Rusia.
La Comisión Europea estudiará ahora posibles modificaciones al sistema de visados Schengen, en un debate que refleja las diferencias internas dentro del bloque sobre cómo equilibrar las restricciones a Rusia con la libertad de circulación y los intereses económicos vinculados al turismo.
