
Durante una nueva edición de PH, Podemos Hablar, el ciclo que conduce Andy Kusnetzoff, el actor chileno Benjamín Vicuña se sinceró sobre la compleja realidad que enfrenta como padre de Magnolia y Amancio, sus hijos menores con la China Suárez. La expareja del intérprete decidió radicarse en Turquía junto a Mauro Icardi, dejando al chileno a más de 14.000 kilómetros de los pequeños.
En la noche del sábado, Vicuña no ocultó que la distancia pesa y que ningún éxito profesional compensa la falta de presencia diaria. En ese marco, reflexionó:
“Evidentemente el día a día es fundamental. Me ha pasado en momentos de mi vida que he trabajado un montón, me fui a Chile, Argentina, España, México, Colombia, y obviamente que eso es el trabajo que no siempre justifica todo”.
El reconocido actor admitió que, si bien en las últimas semanas Magnolia y Amancio volvieron a la Argentina y pudieron reencontrarse con él de manera más fluida, la situación deja marcas. Acompañado por otros invitados como Lizy Tagliani, Evangelina Anderson, Santi Talledo y Pablo Giralt, el artista subrayó que su vínculo con sus hijos se mantiene sólido pese a las circunstancias.
Con firmeza, Vicuña agregó:
“Con respecto a mi situación hoy, que mis hijos pueden estar a 14 mil kilómetros, yo estoy muy seguro del vínculo que tengo con ellos, eso no me lo puede robar nadie. El amor. Y trato de atravesar las circunstancias que nos adversas, porque claramente no es cómodo, ni es lindo, ni es bueno ni es justo pero intento mantener un contacto a diario”.
Durante la charla, el actor también reflexionó sobre las distintas maneras de ejercer la paternidad y cómo uno se adapta cuando la lejanía impone una nueva dinámica. Recordó una conversación con Muscari, quien sostenía que el vínculo paternal necesariamente se construye en el día a día.
“Existen miles de formas de paternar. El otro día me pasó con Muscari, que hablábamos porque él tiene una historia muy linda y él decía que el vínculo paternal sí o sí pasa por el día a día, por el estar. Y claro, yo lo escuchaba y decía ‘sí, estoy de acuerdo’, pero también me pasa que uno va asumiendo otro lugar y se va transformando, ¿no?”.
Vicuña explicó que cuando sus hijos están en el país, busca aprovechar al máximo cada instante. Durante los casi dos meses que pasaron intercalados en Argentina, se dedicó a llenarlos de tiempo de calidad, afecto y diálogo, siempre cuidando los límites entre el mundo adulto y el infantil.
“Cuando están acá, como ahora que pasaron casi dos meses, intercalado, pero vinieron y están mucho conmigo y ahí trato de meterle mucho tiempo de calidad, de amor, de conversaciones también, aunque son chiquitos, obviamente que reservando ciertas zonas porque las cosas de adultos son de adultos, y eso, alimentando el vínculo”.
La relación entre Benjamín Vicuña y sus hijos también se hace visible en las redes sociales. En el cumpleaños número 6 de Amancio, el actor compartió un emotivo mensaje: “Mi niño feliz, cumple 6 años. Valiente y sensible, dueño de los ojos más profundos y bonitos del condado”, junto a un video que mostraba un momento de complicidad. La publicación se viralizó y recibió el apoyo de seguidores y colegas, incluido el comentario de su hermano mayor Bautista: “Cada vez más parecido a mi yo de niño”.
Las declaraciones de Vicuña fueron leídas como una reafirmación del lazo inquebrantable entre padre e hijo. El público respondió de inmediato con mensajes que celebran la fortaleza de la familia y la manera en que el actor enfrenta la exposición mediática de su vida privada. La paternidad sigue siendo, para él, un pilar central incluso en contextos adversos. Su forma de compartir estos momentos en las redes se convierte en un puente para acercarse a sus hijos y en una muestra de gratitud y aprendizaje frente a cada etapa de la crianza, aun desde la distancia.
Fuente: Infobae
