
Internacionales.- El artista puertorriqueño Bad Bunny culminó una histórica temporada de conciertos en España tras ofrecer 12 presentaciones, dos en Barcelona y diez en Madrid, reuniendo a más de 700 mil espectadores y consolidándose como uno de los artistas latinos con mayor convocatoria en Europa.
La residencia musical generó un importante impacto económico, estimado en alrededor de 200 millones de euros, entre la venta de entradas, alojamiento, transporte y consumo turístico. Las cifras reflejan el fenómeno global del intérprete, cuyos espectáculos atrajeron a fanáticos de distintas partes del mundo hacia territorio español.
