
Washington D.C., EE.UU. — Un avión de pasajeros y un helicóptero militar Blackhawk colisionaron en pleno vuelo este miércoles cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, desatando una masiva operación de rescate en el río Potomac.
El impacto, ocurrido alrededor de las 9:00 p.m. durante la aproximación del avión a una pista, provocó una “bola de fuego” captada en video y paralizó todos los despegues y aterrizajes en el aeródromo.
El avión siniestrado era un vuelo regional procedente de Wichita, Kansas, según la FAA. American Airlines confirmó que una de sus aeronaves está involucrada, aunque no precisó el número de pasajeros.
El helicóptero Blackhawk, utilizado en misiones militares, se desconoce si transportaba tripulantes o carga al momento del choque.
Balsas inflables y equipos de rescate cubren sectores del Potomac, mientras helicópteros de agencias federales sobrevuelan la zona en busca de supervivientes.
Imágenes de una cámara del Centro Kennedy muestran dos conjuntos de luces (presumiblemente las aeronaves) fusionarse en una explosión antes de caer al río. Testigos describieron “un destello que iluminó el cielo” seguido de fuertes estruendos.
El accidente evoca el desastre de 1982, cuando un vuelo de Air Florida se estrelló en el mismo río por mal tiempo, cobrando 78 vidas.
Aunque las condiciones climáticas actuales son estables, la FAA prioriza esclarecer si hubo fallas técnicas o errores humanos.
La FAA y la NTSB (Junta Nacional de Seguridad en el Transporte) lideran la investigación.
El aeropuerto Reagan mantiene sus terminales abiertas, pero sin reanudar operaciones hasta nuevo aviso.
Familiares de posibles víctimas son dirigidos a centros de atención en la zona.
- Número de personas a bordo de ambas aeronaves.
- Causa exacta de la colisión en un espacio aéreo altamente controlado.
- Posible impacto en seguridad aérea nacional, dado el uso militar y civil del corredor.
- Análisis de las cajas negras y datos de radar para reconstruir el evento.
- Identificación de restos y notificaciones a familias.
Mientras, Washington revive fantasmas de tragedias pasadas, y el Potomac se convierte en el centro de una pesadilla aeronáutica sin respuestas claras.


