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Asteroides metálicos giran más rápido que otros cuerpos similares

Asteroides metálicos giran más rápido que otros cuerpos similares

Un equipo de investigación conformado por científicos de la compañía Light Bridges y la Universidad de Oviedo ha descubierto que los asteroides de tipo metálico giran, en promedio, a mayor velocidad que otros cuerpos de tamaño comparable en el cinturón principal de asteroides. Esta región del Sistema Solar se ubica entre las órbitas de Marte y Júpiter y concentra la mayoría de estos objetos.

El estudio, publicado en la prestigiosa revista científica Icarus, respalda hipótesis clásicas sobre estos cuerpos. Por ejemplo, su estructura tiende a ser más compacta o monolítica, es decir, formada por grandes bloques homogéneos. También se sugiere que algunos podrían ser fragmentos de antiguos núcleos planetarios, expuestos tras violentas colisiones ocurridas en las primeras etapas de formación del Sistema Solar.

No obstante, los autores advierten que aún existen muchas incógnitas y que los asteroides metálicos podrían constituir una familia mucho más diversa de lo que se pensaba. Las conclusiones se basan en un análisis estadístico de más de un millar de estos cuerpos celestes.

Los asteroides metálicos, denominados técnicamente asteroides de tipo M, presentan firmas espectrales ricas en hierro y níquel. Estas firmas son patrones de luz que permiten identificar su composición sin necesidad de muestras directas. Gracias a ellas, los astrónomos pueden distinguirlos del resto de la población, compuesta principalmente por cuerpos rocosos o ricos en materiales carbonáceos.

Su estudio ofrece una vía indirecta para comprender el interior de planetas rocosos como la Tierra, Marte o Venus, regiones inaccesibles directamente. Además, su composición los convierte en objetos de gran interés para futuras investigaciones sobre minería espacial, es decir, la posible extracción de recursos minerales fuera de nuestro planeta para apoyar actividades científicas e industriales en el espacio.

El hallazgo cobra especial relevancia en el contexto de la misión Psyche de la NASA, lanzada en 2023 y que alcanzará en 2029 el asteroide del mismo nombre, considerado el mayor cuerpo metálico conocido del Sistema Solar. Fernando Abárzuza, autor principal del trabajo, explicó:

“La sonda Psyche aportará datos de extrema relevancia; ya sucedió anteriormente con otras misiones que tomaron datos in situ, es decir, directamente sobre el objeto estudiado y no mediante observaciones realizadas desde la Tierra, como fue el caso de la misión Rosetta”.

“En este contexto, la apreciación de que el conjunto de los metálicos rota más rápido es relevante, porque sugiere o bien un patrón común en su composición o estructura interna, o bien una historia dinámica o colisional compartida”, añadió este investigador de Light Bridges.

Esa historia colisional hace referencia al conjunto de impactos y procesos físicos que estos cuerpos han experimentado a lo largo de miles de millones de años. La velocidad de rotación de un asteroide está estrechamente relacionada con su estructura interna y con su cohesión mecánica, es decir, la capacidad del material para mantenerse unido. Un cuerpo que gira muy deprisa necesita ser internamente consistente para no fragmentarse por las fuerzas generadas por su propia rotación. Detectar un exceso rotacional sistemático en la población metálica constituye, por tanto, una observación relevante para comprender mejor su naturaleza, aunque aún se desconoce si esta característica se debe a una mayor resistencia interna, a su historia de colisiones o a una combinación de factores.

Esta línea de investigación es una de las que la investigadora distinguida Noemí Pinilla Alonso ha traído a la Universidad de Oviedo tras su incorporación en 2024. “La colaboración con Light Bridges para estudiar los asteroides metálicos en apoyo de la misión Psyche comenzó en el año 2022, en Estados Unidos. Los telescopios robóticos en la clase de 2 metros, como los TTT del observatorio del Teide, son ideales para el estudio de grandes poblaciones de asteroides”, señaló.

Esta línea de trabajo tendrá continuidad en el Ictea a través del proyecto R2: del Riesgo al Recurso, impulsado desde la Universidad de Oviedo y la agencia Sekuens en colaboración con la empresa asturiana The Next Pangea S. L. El proyecto se centra en el estudio de asteroides cercanos a la Tierra y su caracterización física y mineralógica, es decir, el análisis de su tamaño, forma, propiedades y composición mineral.

La iniciativa conecta cuestiones ligadas a la defensa planetaria —la detección y seguimiento de objetos que podrían aproximarse peligrosamente a la Tierra— con el creciente interés internacional por los recursos espaciales y por el conocimiento de los cuerpos metálicos del Sistema Solar.

El proyecto contará con un mínimo de 45 horas de observación en los telescopios TTT y TST, instalaciones robóticas de última generación situadas en el Observatorio del Teide (Tenerife) y operadas por Light Bridges. Estas observaciones permitirán ampliar significativamente la muestra disponible y profundizar en las preguntas abiertas por este trabajo.

La Universidad de Oviedo ya cuenta con acceso a tiempo de observación en los telescopios TTT gracias a la colaboración con Light Bridges y a la donación previa de horas de observación realizada por la empresa Vector Horizonte. Esta colaboración público-privada permitirá ampliar el estudio de asteroides de tipo M y continuar investigando las propiedades que distinguen a esta población del resto de cuerpos del cinturón principal.

Noemí Pinilla-Alonso, coautora del estudio e investigadora principal del proyecto R2, concluyó:

“Los asteroides metálicos representan hoy uno de los grandes interrogantes de la exploración espacial contemporánea. Comprender su composición, estructura y evolución no solo resulta clave para reconstruir la historia temprana de los planetas rocosos, sino también para evaluar el potencial futuro de los recursos minerales fuera de la Tierra”.

Fuente: Infobae