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Amazonía emite más metano del estimado: alerta climática

Amazonía emite más metano del estimado: alerta climática

Un estudio del Instituto Max Planck ha detectado que las emisiones reales de metano en los humedales de la Amazonía son muy superiores a las calculadas por los modelos climáticos. En algunas zonas, la diferencia llega a multiplicar por cuatro las estimaciones previas, lo que compromete la precisión de las proyecciones sobre el calentamiento global.

En promedio, las concentraciones medidas cerca de la superficie duplicaron las previsiones de los modelos. En ciertos humedales, los excesos fueron de 26% en deltas de ríos, 19% en embalses y 13% en zonas fluviales con inundación regular.

Los resultados, publicados en Geophysical Research Letters por un equipo internacional liderado por el instituto alemán, se basaron en vuelos de baja altitud. Esta estrategia permitió observar un problema que escapa a los sistemas habituales de monitoreo en los trópicos, donde la nubosidad persistente dificulta las observaciones satelitales y las mediciones terrestres son escasas.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU),

“el metano es responsable de aproximadamente 30% del calentamiento global desde la época preindustrial y se está proliferando más rápidamente que en cualquier otro momento desde que se iniciaron los registros en la década de 1980”.

El estudio sobre la Amazonía fue publicado en Geophysical Research Letters y se basó en vuelos de baja altitud /REUTERS/Ueslei Marcelino

El metano agrava el cambio climático y también tiene efectos indirectos en la salud humana, el rendimiento de cultivos y la salud de la vegetación.

Los autores señalan que, al ser el metano un potente gas de efecto invernadero con concentraciones crecientes, subestimar sus emisiones implica partir de una base incompleta para calcular su impacto climático.

La diferencia

Linda Ort, química atmosférica del Instituto Max Planck de Química y autora principal, explicó que a 6 kilómetros de altitud o más los datos medidos y modelados coinciden bien. La discrepancia aumenta al acercarse a la superficie, donde están las fuentes de emisión.

Ort resumió:

“Las discrepancias entre los cálculos del modelo y la realidad me motivaron a averiguar de dónde proviene el metano faltante”.

Durante las mediciones (diciembre 2022 a enero 2023), el nivel de fondo de metano era de aproximadamente 1.907 partes por mil millones. La investigadora indica que la concordancia a gran altitud se debe a que el gas se mezcla bien en la atmósfera y los modelos representan con precisión el transporte de masas de aire, algo que deja de funcionar a menor altura.

Los autores del estudio sostienen que hacen falta más mediciones en la Amazonía, África Central y el Sudeste Asiático para corregir los modelos del balance global de metano (Imagen Ilustrativa Infobae)

El estudio abarcó dos meses que coinciden con la transición entre la estación seca y la lluviosa. Esta ventana reduce la interferencia humana (sin quema de biomasa) y ofrece un valor cercano al promedio anual de emisiones de los humedales: en la estación lluviosa las emisiones son mayores, pero en la seca disminuyen y la variación se compensa.

Más de 7.000 mediciones aéreas

Los investigadores usaron sensores a bordo del avión de investigación HALO para medir concentraciones de metano a distintas altitudes sobre la selva amazónica brasileña. Los vuelos se realizaron desde 200 metros sobre las copas hasta más de 14 kilómetros.

En más de 7.000 puntos de medición, el equipo reunió datos con un espectrómetro de absorción desarrollado para HALO, capaz de detectar el gas incluso a bajas presiones atmosféricas. Luego dividieron la región en cuadrículas de 0,1 grados por 0,1 grados para construir mapas de emisiones.

La ONU sostiene que el metano explica cerca del 30% del calentamiento global desde la era preindustrial y que su aumento se aceleró desde la década de 1980 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para vincular el metano detectado con su origen en tierra, aplicaron un modelo de transporte atmosférico que reconstruyó el recorrido de las masas de aire hasta la cuadrícula correspondiente. Combinaron esa información con un modelo de conjunto de la NASA para estimar humedales a partir de observaciones satelitales de humedad, vegetación y temperatura superficial, y con un método numérico para calcular el metano liberado.

Este procedimiento identificó que parte del “metano faltante” provenía de fuentes subestimadas dentro de los humedales tropicales. La autora principal señala que se necesitan más mediciones para localizar mejor esas fuentes y corregir los modelos climáticos.

A nivel global, alrededor del 65% de las emisiones de metano proviene de actividades humanas (agricultura, combustibles fósiles, gestión de residuos). El 35% restante corresponde a procesos naturales, como la descomposición de materia orgánica bajo agua por microorganismos, también presente en represas que inundan bosques.

Eric Kort, director del Departamento de Química Atmosférica del instituto y coautor, planteó:

“Estos resultados subrayan la importancia de comprender mejor los procesos que controlan la formación de metano en los humedales”.

Añadió que se requieren más mediciones no solo en la Amazonía, sino también en África Central y el Sudeste Asiático.

Fuente: Infobae