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Adiós al litio: sal, arena y sudor humano revolucionan la energía

Adiós al litio: sal, arena y sudor humano revolucionan la energía

La humanidad enfrenta uno de los desafíos más complejos de la transición energética: cómo conservar la electricidad generada por fuentes renovables para usarla cuando el sol no brilla o el viento deja de soplar. En respuesta, científicos, ingenieros y empresas de todo el mundo han puesto en marcha iniciativas que utilizan materiales tan diversos como sal fundida, aire líquido, arena y hasta el sudor humano.

Estas innovaciones buscan dejar atrás la dependencia de las baterías de litio, cuyas limitaciones ambientales y geopolíticas han motivado la búsqueda de soluciones más sostenibles y accesibles.

El mayor sistema de baterías solares del mundo se levanta en Emiratos Árabes Unidos

Una infografía ilustra proyectos globales para almacenar energía renovable con materiales como aire líquido, sal fundida, arena y sudor humano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los desiertos de Emiratos Árabes Unidos se construye una de las infraestructuras energéticas más ambiciosas del planeta. El país logró integrar 5,2 GW de capacidad solar con 19 GWh de almacenamiento en baterías, lo que permite que la electricidad capturada durante el día pueda abastecer a medio millón de hogares durante la noche. El área ocupada equivale a unos 12.600 campos de fútbol, y el sistema se perfila como el mayor del mundo en su tipo. Esta integración masiva demuestra el potencial del almacenamiento a gran escala y su papel clave en la transición energética, ya que la electricidad solar se conserva para suministrarla en los momentos de mayor demanda.

Aire líquido: la criobatería británica que alimenta ciudades

En Manchester, Reino Unido, la empresa energética Highview Power desarrolla el proyecto Carrington, una criobatería que almacena energía en forma de aire líquido. El proceso consiste en enfriar el aire hasta -196 °C, donde pasa al estado líquido y ocupa una fracción mínima de su volumen original. Cuando la red necesita energía, el aire líquido se reconvierte en gas y, al expandirse, acciona turbinas que generan electricidad libre de emisiones contaminantes.

La criobatería de Highview Power enfría aire a -196 °C para devolver electricidad a la red en Manchester (Captura de video)

El sistema ofrece 300 MWh de almacenamiento y puede entregar 50 MW durante seis horas, suficiente para abastecer a casi medio millón de viviendas. Andy Burnham, exalcalde de Manchester, declaró que el complejo podría ser el motor de una nueva etapa industrial para la región.

Sal fundida: calor solar almacenado en el desierto de Nevada

En el desierto de Nevada, Estados Unidos, el proyecto Crescent Dunes emplea 10.000 paneles solares para calentar un depósito de nitrato de potasio y sodio a 560 °C (1.040 °F). La energía térmica almacenada se convierte en electricidad varias horas después de la puesta del sol, mediante turbinas que aprovechan el calor acumulado.

El proyecto Crescent Dunes almacena calor solar en sales fundidas a 560 °C para generar electricidad tras la puesta del sol (Captura de video)

Este método, conocido como almacenamiento en sales fundidas, es fundamental en la industria militar y nuclear, donde sirve como reserva de energía en misiles y armas. Dinamarca también desarrolló una batería de sales fundidas de 1 GWh, capaz de retener electricidad durante dos semanas y suministrar vapor a procesos industriales exigentes.

Arena: la solución térmica que calienta Finlandia en invierno

En la localidad de Pornainen, al sur de Finlandia, una batería de arena almacena energía en forma de calor para abastecer la red de calefacción municipal. El sistema utiliza 2.000 toneladas de esteatita triturada, proporcionando 1 MW de potencia térmica y 100 MWh de almacenamiento.

Durante el verano, la batería puede cubrir la demanda de calefacción local durante casi un mes y, en invierno, cerca de una semana. Esta innovación permitió reducir la dependencia del petróleo y disminuir el uso de astillas de madera en la zona en un 60 %.

La batería de arena de Pornainen almacena 2.000 toneladas de esteatita para sostener la calefacción municipal en Finlandia (Captura de video)

Sudor humano: energía portátil desde el cuerpo

En Japón, la Universidad de Ciencias de Tokio investiga cómo transformar el sudor humano en electricidad para dispositivos portátiles. Los investigadores desarrollaron un parche delgado que convierte el lactato presente en el sudor en energía gracias a una celda de biocombustible enzimática. Cuando el sudor activa las enzimas del parche, se produce una reacción que libera electrones, generando electricidad sin fuentes externas.

Este avance podría solucionar el desafío de alimentar sensores y dispositivos pequeños sin necesidad de baterías convencionales, haciendo más livianos y autónomos los equipos portátiles.

Cada una de estas tecnologías —desde el aire líquido hasta el sudor humano— representa una apuesta por almacenar energía renovable de forma eficiente y sostenible. La diversidad de proyectos señala un camino hacia sistemas energéticos más resilientes y menos dependientes de materiales críticos, acelerando la transición global hacia fuentes limpias y renovables.

Fuente: Infobae