Saltar al contenido Saltar al contenido

Abelardo de la Espriella asume hoy como presidente de Colombia

Abelardo de la Espriella asume hoy como presidente de Colombia

Este viernes 7 de agosto, Abelardo de la Espriella asumirá oficialmente la Presidencia de Colombia para el período 2026-2030. La ceremonia de transmisión de mando se desarrollará en la ciudad de Cali, luego de que el Congreso Nacional aprobara realizar el acto protocolar en esa ubicación.

El lugar escogido para la investidura es la Arena USC, un auditorio perteneciente a la Universidad Santiago de Cali. Al evento han confirmado su asistencia varios jefes de Estado, junto con delegaciones oficiales de diversas naciones y otras personalidades del ámbito internacional.

De la Espriella llega a la primera magistratura tras imponerse en la segunda vuelta de los comicios presidenciales de 2026 frente a Iván Cepeda, quien entonces era el abanderado del oficialismo. El nuevo mandatario obtuvo 12.959.515 sufragios, equivalentes al 49,66% de los votos válidos. En la primera vuelta, había alcanzado 10.361.499 votos (43,74%), mientras que Cepeda sumó 9.688.361 (40,90%).

El abogado y empresario accederá a la Casa de Nariño impulsado por una campaña enfocada en temas de seguridad, autoridad y una férrea oposición al proyecto político del expresidente Gustavo Petro. Su vertiginoso ascenso político se produjo en menos de un año, tras fundar el movimiento Defensores de la Patria y erigirse como la principal figura de la derecha en los comicios de 2026.

Con su posesión, De la Espriella pasa de ser un personaje conocido en los ámbitos judicial y mediático a convertirse en el nuevo jefe del Estado colombiano. Su llegada a la Presidencia marca el fin de un proceso electoral que reconfiguró el panorama político nacional y lo consolidó como el máximo representante de un sector opositor que buscó interrumpir la continuidad del gobierno de Gustavo Petro.

Durante la contienda, De la Espriella forjó un discurso centrado en la autoridad, la seguridad y el robustecimiento de las instituciones frente a las organizaciones criminales. El entonces candidato se presentó como un líder ajeno a la política tradicional, destacando que nunca había ocupado cargos públicos ni manejado recursos del Estado.

Esa condición fue utilizada por su equipo de campaña para proyectarlo como un outsider frente a los partidos y movimientos con una larga trayectoria en el escenario político colombiano.

De abogado mediático a líder político

Antes de su carrera política, se destacó como abogado y empresario, con trayectoria en la representación de clientes en procesos judiciales de alto impacto y la creación de una firma con presencia nacional e internacional - crédito @delaespriella_style/Instagram

Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978 y criado en Montería, capital del departamento de Córdoba, De la Espriella estudió Derecho en la Universidad Sergio Arboleda. En 2002 fundó De la Espriella Lawyers, un bufete jurídico que con el tiempo extendió sus operaciones a ciudades como Bogotá, Barranquilla, Medellín y Miami. A través de su práctica profesional, representó a empresarios, artistas, militares y figuras públicas en diversos procesos judiciales relacionados con causas penales, civiles y de reputación.

Su trayectoria incluyó la defensa de clientes ampliamente conocidos en la opinión pública, como Álex Saab y David Murcia Guzmán, así como la representación de víctimas en procesos relacionados con violencia de género. Durante la campaña, varios de estos casos fueron objeto de críticas por parte de sus adversarios políticos, mientras que el entonces candidato insistió en que su labor correspondía al ejercicio profesional de la abogacía y negó tener vínculos personales con sus antiguos representados.

Además de su actividad jurídica, desarrolló varios emprendimientos comerciales y marcas propias vinculadas con productos de consumo, moda y estilo de vida. También incursionó en la música con la grabación de producciones discográficas inspiradas en repertorios italianos. Esa faceta empresarial fue incorporada a su narrativa política como ejemplo de independencia económica y de construcción de patrimonio al margen de la función pública.

La campaña que transformó la derecha colombiana

De la Espriella construyó su candidatura en menos de un año, tras fundar el movimiento político Defensores de la Patria y consolidarse como figura central de la derecha colombiana - crédito Luisa Gonzalez/REUTERS

El movimiento Defensores de la Patria fue presentado en julio de 2025 como una plataforma política fundamentada en postulados de nacionalismo conservador. Desde sus primeros actos públicos, De la Espriella sostuvo que Colombia atravesaba una situación crítica en materia de seguridad, economía e institucionalidad, argumentos que utilizó para justificar su aspiración presidencial. Con el paso de los meses, las encuestas comenzaron a situarlo como uno de los principales referentes del voto opositor.

La candidatura logró consolidarse en medio de un escenario de fragmentación de los sectores de centroderecha y derecha. Mientras otros aspirantes enfrentaban dificultades para tejer alianzas o fortalecer sus campañas, De la Espriella concentró buena parte del respaldo de los electores críticos del Gobierno nacional. En enero de 2026 recibió el coaval del Movimiento Salvación Nacional y, posteriormente, sumó el apoyo de otras figuras y organizaciones políticas que reforzaron su presencia territorial.

Su estrategia electoral se basó en una confrontación directa con las propuestas del oficialismo y en la promesa de restablecer el orden público mediante una política de “mano dura” contra el crimen organizado y la corrupción. A lo largo de la campaña expresó admiración por líderes internacionales de derecha como Javier Milei, defendió el fortalecimiento de las fuerzas armadas y planteó la construcción de megacárceles de alta seguridad inspiradas en modelos implementados en otros países de la región.

Entre sus principales propuestas figuraron la reactivación de las fumigaciones contra cultivos ilícitos, el fortalecimiento de la cooperación militar con Estados Unidos e Israel, la creación de grupos especializados para combatir organizaciones criminales y la reducción de impuestos. También anunció su intención de impulsar nuevos contratos de exploración petrolera y eliminar el impuesto del 4×1000 como parte de una estrategia para estimular la actividad económica.

Polémicas, críticas y propuestas de gobierno

Abelardo de la Espriella llega a la Presidencia defendiendo un discurso de mano dura contra el crimen organizado, el fortalecimiento de las fuerzas armadas y el combate frontal a la corrupción - crédito Colprensa

La figura de De la Espriella ha estado rodeada de controversias durante buena parte de su carrera pública. Organizaciones como la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresaron preocupaciones por acciones judiciales promovidas contra periodistas y columnistas, señalando que algunos de esos procesos podían generar efectos inhibitorios sobre el ejercicio de la libertad de expresión y el trabajo periodístico.

Igualmente, varias declaraciones y episodios protagonizados por el entonces candidato generaron críticas de sectores políticos, organizaciones de mujeres y analistas. Durante la campaña enfrentó cuestionamientos relacionados con comentarios considerados machistas y por algunos comportamientos ocurridos en entrevistas y espacios públicos. De la Espriella respondió a varias de esas controversias y, en algunos casos, ofreció explicaciones o disculpas públicas.

En materia programática, el nuevo presidente defendió la tesis de que “la paz no se negocia, se impone” y sostuvo que la principal prioridad de su administración será combatir el narcotráfico, la extorsión y los grupos armados ilegales. También manifestó su oposición al aborto, su respaldo a la denominada familia tradicional y su intención de fortalecer las relaciones estratégicas con Estados Unidos.

En política exterior anunció que mantendría una posición crítica frente al Gobierno venezolano mientras no existan, según sus planteamientos, condiciones democráticas plenas en ese país.

Casado desde 2008 con Ana Lucía Pineda y padre de cuatro hijos, De la Espriella asumirá la Presidencia oficialmente desde el 7 de agosto acompañado por el economista José Manuel Restrepo como vicepresidente.

Fuente: Infobae