
La Receita Federal de Brasil ha renovado por cinco años más el servicio de identificación biométrica facial en tiempo real para controlar a los pasajeros que llegan al país. El contrato implica una inversión cercana a los 2,4 millones de dólares y suma nuevos puntos de vigilancia, incluyendo pasos fronterizos terrestres y puertos.
El acuerdo mantiene el sistema en 14 aeropuertos internacionales y expande a 28 el total de ubicaciones donde operará la herramienta. En las terminales de Cumbica (Guarulhos, São Paulo) y Galeão (Río de Janeiro), la tecnología está instalada en dos sectores de cada aeropuerto.
La empresa NEC, firma japonesa especializada en identificación digital, será la encargada de suministrar el servicio durante el próximo lustro. Este nuevo acuerdo llega después de una primera fase de cooperación que se extendió por diez años.

Tecnología en operación desde 2016
La plataforma fue implementada por primera vez en 2016, justo antes de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Su misión principal es reconocer mediante biometría facial a los brasileños que retornan del exterior cuando cruzan las áreas de control aduanero.
El sistema utiliza cámaras estratégicamente ubicadas para capturar los rostros de los viajeros. Las imágenes se procesan al instante y se comparan con la base de datos biométrica de la autoridad fiscal.
El propósito es verificar la identidad mientras las personas avanzan por el control, evitando detenciones o trámites extra. Así se combina seguridad con un ingreso más ágil.

La versión contemplada en el nuevo contrato corresponde a la sexta generación de la plataforma, la más avanzada hasta la fecha.
Identificación simultánea de varios rostros
Uno de los retos más complejos es ejecutar el reconocimiento en cuestión de segundos, pues los pasajeros no pasan uno por uno frente a las cámaras. El sistema debe procesar múltiples caras al mismo tiempo.
Daniel Bergonzelli, director de identificación digital de NEC en América Latina, señaló que las cámaras son capaces de capturar varios rostros mientras se cotejan con la base de datos de la Receita Federal.
Todo el proceso debe completarse mientras los viajeros atraviesan el pórtico instalado antes de la salida de la terminal. Por ello, la velocidad y precisión son esenciales para el correcto funcionamiento.

Base biométrica sincronizada en tiempo real
La infraestructura también incluye la conexión del sistema de reconocimiento facial con la plataforma central de la Receita Federal. Los datos biométricos de los viajeros se actualizan al momento desde Brasilia, la capital del país.
Esa conexión permite que las imágenes tomadas en los puntos de control sean contrastadas con la información almacenada en el servidor central de la autoridad.
La ampliación a puertos y pasos fronterizos terrestres, sumada a los aeropuertos, multiplica los escenarios donde se aplica la identificación biométrica en Brasil.

Un despliegue más allá de los aeropuertos
Con esta renovación, la tecnología deja de estar limitada a las grandes terminales aéreas internacionales. Los nuevos puntos sumados permitirán emplear el reconocimiento facial en distintos lugares de control migratorio y aduanero.
La expansión evidencia el avance de los sistemas biométricos en organismos públicos para automatizar procesos de identificación. En este caso, la Receita Federal utiliza la herramienta para supervisar a quienes ingresan desde el exterior.
El acuerdo asegura otros cinco años de operación y mantenimiento, al tiempo que aumenta la cobertura a 28 puntos. La apuesta de las autoridades es mantener una identificación automatizada que opere en tiempo real sin frenar el tránsito de los viajeros.
Fuente: Infobae
