Saltar al contenido Saltar al contenido

Fundación de Santo Domingo

Fundación de Santo Domingo

Fue un cinco de agosto de 1496 cuando Bartolomé Colón fundó, en lo que hoy es la zona colonial, la ciudad de Santo Domingo de Guzmán, la primera urbe del nuevo mundo o ciudad primada de América, lo que significó también el primer asentamiento institucionalizado de la corona española en estas tierras.

Aunque mucho ha llovido desde entonces, la ciudad que nació a orillas del mar Caribe sobrevivió a una serie de avatares históricos que incluyen las luchas por la independencia, el trabucazo de Mella, los treinta años convertida en “una satrapía del Caribe” en los que fue obligada a llevar el nombre de Ciudad Trujillo para adulación de un tirano sangriento, hasta el posterior retorno de la democracia y la estabilidad en que transcurren sus días actuales.

Si el descubrimiento de América es el hecho capital del Renacimiento, por sus implicancias en el desarrollo de la historia posterior, Santo Domingo es uno, si no el más importante de los hitos de ese descubrimiento, porque los hombres de ese entonces desafiaron la adversidad y las leyendas de los monstruos marinos para trascender el horizonte del Mediterráneo y adentrarse en un nuevo continente.

Santo Domingo cuenta con la primera catedral de América, con el primer castillo levantado en estas comarcas -el alcázar de Colón- con un museo de las Casas Reales y las ruinas del primer monasterio, la más antigua fortaleza y el convento de los Dominicos, entre otros detalles históricos que llevaron a la Unesco a declarar a la Zona Colonial como patrimonio de la humanidad en 1990.

Cumplir 530 años equivale, entre otros tantos argumentos que pudieran esgrimirse, a haber merecido perdurar en la historia de la humanidad, a haber tenido el coraje para sobreponerse a miles de adversidades y avanzar con la cabeza en alto y el pecho firme hacia el futuro, como esta ciudad ha sido capaz de hacer, a través de su gente, mediante el trabajo y el esfuerzo cotidiano de miles de personas que sembraron y continúan sembrando día a día su granito de arena para construir un futuro de grandeza. Feliz Aniversario, ¡ciudad de Santo Domingo!