
Las decisiones del Congreso Nacional se han convertido en la principal fuente de problemas políticos para el Partido Revolucionario Moderno (PRM), debido a las críticas que generan muchas de las leyes aprobadas por la prisa y el rechazo social que generan.
Igualmente, el incumplimiento de la promesa de campaña del partido de gobierno de que no sería un sello gomígrafo del Poder Ejecutivo, epíteto que usó para descalificar a los legisladores del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
El último escándalo es la entrada en vigencia de la Ley 74/25 que modifica el Código Penal, que luego de una avalancha de críticas por diversas disposiciones que afectan la libertad de expresión y el ejercicio de la medicina, el Congreso se comprometió a modificar 18 artículos de la pieza antes de su entrada en vigencia el 3 de agosto de este año.
En la aprobación de esa misma iniciativa, los congresistas del PRM incumplieron una promesa de campaña de establecer la despenalización del aborto en tres circunstancias, lo que no ocurrió.
En otra de esas acciones, los congresistas aprobaron de urgencia las modificaciones a la ley de Residuos sólidos, 225-20, a pesar de las críticas y la oposición de la mayoría de las organizaciones empresariales.
También en solo una semana, el Congreso aprobó la Ley 30/26 que aumenta los impuestos o ley ancrisis (Ley de medidas procrecimiento económico, simplificación fiscal y mitigación de la crisis internacional). La rapidez con que fue aprobada la iniciativa, sometida por el Poder Ejecutivo, generó críticas de diversos sectores de la opinión pública.
El Senado, luego del escándalo y la conmoción social que provocó la muerte del joven Darlin Mercado, en manos de un agente de la Policía, apresuró la aprobación del proyecto de ley de la reforma policial, a pesar de que el proyecto tenía más de seis meses en ese órgano y no se había rendido el informe sobre el cambio a la Ley de la Policía.
Ante las críticas por la premura, el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, ha rechazado las críticas y niega que los proyectos se aprueben de prisa.
Otro tema que ha dado agua de beber es la reforma al Código Laboral. A lo interno del propio partido de gobierno se han generado contradicciones por la reforma a esa ley. Mientras el secretario de Trabajo, Eddy Olivares, instó a la Cámara de Diputados a aprobar los cambios a la ley laboral, el presidente Luis Abinader llamó a una nueva mesa de diálogo entre los empresarios y el sector sindical.
PRM prometió que no sería sello gomígrafo
Los principales dirigentes del partido de gobierno mientras estuvieron en la oposición criticaron que iniciativas como el Presupuesto General del Estado, se aprobaba sin tomar en cuenta la opinión de los legisladores. “Los senadores tendrán una mayor participación en la creación del presupuesto nacional, no siendo un sello gomígrafo”, declaró el presidente del PRM, José Ignacio Paliza, en 2020, cuando su partido ganó mayoría congresual.
