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Nonna Maxxing: la Gen Z revive hábitos de abuelas italianas

Nonna Maxxing: la Gen Z revive hábitos de abuelas italianas

Una corriente viral denominada Nonna Maxxing está ganando terreno entre los jóvenes de la Generación Z. Este fenómeno propone adoptar rutinas vinculadas a las abuelas italianas, con el objetivo de reducir el estrés, la hiperconexión digital y la exigencia constante de productividad. Las prácticas incluyen desde cocinar alimentos caseros hasta caminar sin metas de rendimiento, descansar sin sentimiento de culpa y compartir momentos con otros sin la interferencia del teléfono móvil.

El movimiento se ha extendido particularmente entre personas nacidas entre 1997 y 2012, y se originó a partir de una idealización de la vida de las “nonnas” italianas. Especial atención reciben las habitantes de Cerdeña, región frecuentemente mencionada en estudios sobre longevidad y bienestar.

Esta tendencia surge como una respuesta al agotamiento y la fatiga derivados de la conexión permanente a dispositivos electrónicos. Sin embargo, encierra una paradoja: gran parte de estas experiencias se comparten a través de redes sociales, aunque el mensaje central busca precisamente disminuir el tiempo frente a las pantallas.

Muchos jóvenes observan estilos de vida que escapan de la lógica de la optimización incesante. En este contexto, buscan rescatar costumbres asociadas a una mayor serenidad y a vínculos personales más estrechos.

Entre las actividades emblemáticas de esta corriente se encuentran:

  • Cocinar pasta casera sin apuro.
  • Caminar sin contar pasos ni medir distancias.
  • Comer en familia sin celulares a la vista.
  • Descansar sin remordimientos.
  • Tejer y cuidar una huerta.
  • Jugar a las cartas y otras actividades que no requieran aparatos electrónicos.

Cómo surgió el Nonna Maxxing en redes sociales

El impulso más notorio llegó después de que la marca canadiense de cosmética natural Tallow Twins difundiera una propuesta con el lema de vivir “un verano nonna”. La iniciativa sugería cocinar en casa, emplear ingredientes naturales, sonreír a desconocidos y reducir el uso del teléfono.

A partir de entonces, plataformas como TikTok e Instagram se llenaron de vídeos que muestran platos caseros, hornos encendidos, balcones con plantas, manteles floreados y vajilla heredada. La propagación del hashtag #nonnamaxxing consolidó una estética doméstica que se aleja de los espacios minimalistas y de las rutinas de alto rendimiento.

El fenómeno no se limita a lo visual. Apunta al ritmo de vida y a una organización diaria con menos urgencia. La idea es cocinar sin prisas, comer sentado, compartir la mesa, ordenar sin obsesión y descansar cuando el cuerpo lo solicite.

El Nonna Maxxing promueve cocinar en casa, caminar sin objetivos de rendimiento, descansar sin culpa y compartir tiempo sin celular (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué hábitos promueve esta tendencia viral

Una de las claves del Nonna Maxxing es la reivindicación de hogares con personalidad. Muebles que no hacen juego, manteles con arrugas, libros acumulados, cuadros familiares, vajillas antiguas y objetos heredados forman parte de una imagen que valora la memoria doméstica.

Para muchos jóvenes, la figura de la nonna funciona como un símbolo de refugio. Representa a alguien que cocina, escucha, espera, cuida y sostiene la idea de comunidad. En un escenario marcado por ansiedad, hiperconexión y soledad urbana, esa imagen cobró fuerza.

También aparece una contradicción. Quienes promueven desconectarse de las pantallas suelen hacerlo desde las propias pantallas. Influencers y creadores de contenido convierten la pausa en vídeo, la sobremesa en tendencia y la vida lenta en una etiqueta viral.

Esa tensión no frenó la expansión del mensaje. Para muchos usuarios, las redes actuaron como una puerta de entrada a una pregunta más amplia: si vivir mejor implica hacer más o si también puede implicar hacer menos y con más atención.

Fuente: Infobae